Una inmobiliaria en Mataró multada por prácticas discriminatorias en el acceso a la vivienda
Una sanción pionera en Cataluña evidencia la persistente discriminación en el mercado inmobiliario, afectando a inmigrantes como Hamid en su búsqueda de vivienda.
Hamid Hmata, un inmigrante marroquí residente en Mataró, lleva más de cuatro años luchando contra la discriminación en el mercado inmobiliario, enfrentándose a obstáculos y racismo encubierto. Durante este tiempo, ha presentado una docena de denuncias ante distintos organismos, denunciando prácticas discriminatorias que han limitado su acceso a la vivienda, a pesar de contar con ingresos adecuados y ser padre de dos hijos menores.
La historia de Hamid se hizo pública y puso de manifiesto la persistencia de la discriminación en el sector inmobiliario. En enero de 2024, hizo un experimento intentando acceder a un piso de alquiler en Mataró; tras recibir una negativa, un amigo con nombre español contactó a la misma inmobiliaria y obtuvo respuestas diferentes: confirmación de disponibilidad y cita para visitar la vivienda. Hamid acudió en persona para aclarar si la negativa se debía a su origen, y el encargado de la agencia reconoció que el propietario prefería no alquilar a personas extranjeras, aunque justificó que la vivienda ya estaba reservada.
Estos episodios no son aislados. Diversas investigaciones muestran que muchos inmigrantes enfrentan trabas o rechazo directo al buscar vivienda. Hamid ha denunciado específicamente que distintas agencias lo han evitado de manera encubierta, negándole servicios como visitas, valoración de su candidatura o firma de contratos por su origen marroquí.
El caso de Hamid ha tenido un avance significativo: la Oficina de Igualdad de Trato y No Discriminación (OITND) de la Generalitat de Cataluña multó a una inmobiliaria de Mataró con 10.001 € por racismo en el acceso a la vivienda. Esta es la primera sanción de este tipo en Cataluña en el ámbito inmobiliario, tras un precedente en 2022 en Barcelona, donde se impuso una multa de 90.001 € a un agente inmobiliario por excluir a un colectivo en un anuncio basado en su origen.
La sanción a la inmobiliaria mataronense responde a un episodio en el que Hamid fue informado, tras solicitar ver un apartamento, de que ya había sido arrendado. Sin embargo, un amigo con un nombre europeo consiguió concertar una cita para visitarlo, evidenciando un trato distinto basado en el origen. Cuando Hamid acudió a la visita, el responsable de la agencia admitió que los propietarios preferían no arrendar a personas de fuera, justificando que «el propietario no quiere a nadie de fuera».
Según la legislación vigente, estas prácticas constituyen una infracción grave, ya que vulneran la Ley 19/200 Igualdad y Trato, que obliga a respetar la igualdad y prohíbe toda forma de discriminación por motivos étnicos, raciales u origen. La multa impuesta, junto con la prohibición de recibir ayudas públicas durante un año, envían un mensaje claro sobre la gravedad de estas conductas y la necesidad de erradicarlas.
El caso de Hamid y la sanción pionera en Cataluña evidencian que, aunque persisten barreras en el mercado inmobiliario, las instituciones comienzan a actuar contra prácticas discriminatorias. Su lucha no solo visibiliza su situación, sino que también pone sobre la mesa un fenómeno que afecta a muchas personas migrantes, para quienes el acceso a una vivienda digna sigue siendo un desafío en buena parte del territorio.
